L’Orfeo, favola in musica (primera joya del mundo de la Ópera) de Monteverdi, continúa con el tema del mito de Orfeo, que antes había versionado Jacopo Peri con motivo de la boda entre María de Médicis y Enrique IV de Francia.
Euridice de Jacopo Peri es una obra pastoral compuesta junto al poeta Ottavio Rinuccini con motivo del matrimonio de Enrique IV de Francia y María de Medicci.
Basada en el Libro X de Las metamorfosis de Ovidio, Peri y Rinuccini adoptan el mito de Orfeo para crear uno de los primeros ejemplos de ópera conservados.
La Camareta de’ Bardi (a la que pertenecían Peri y Rinuccini) tenían como misión recuperar la tragedia griega y sus ideales, como bien podemos observar en el prólogo de Euridice.
Yo, que suspiros y llantos esparzo, e infundo dolor a los rostros, haré empalidecer de piedad los semblantes del pueblo. Pero no esparzo sangre de inocentes venas, ni miradas moribundas por vil enfermedad, o espectáculos crueles a la vista humana, sino que canto en tristes y penosas escenas. Bien lejos, muy lejos de techos reales, simulacros funestos, sombras de afanes: aquí los tristes coturnos y oscuras prendas cambio en el corazón por dulces afectos. Ahora se comprobará que la nueva forma, no sin estupor por la tierra será admirada, y cada alma a la que Apolo inspire de mi nuevo sendero seguirá las huellas.